domingo, 30 de agosto de 2009

sábado, 29 de agosto de 2009

miércoles, 26 de agosto de 2009

lunes, 24 de agosto de 2009

HAIBUN " PASO DEL TIEMPO" POR KOTORI


Fotografía Mercedes Pérez


PASO DEL TIEMPO

Es de noche y acaba de llover. Miro a través de la ventana y puedo ver, complacida, las brillantes hojas anaranjadas del arce, ligeramente vencidas por el peso de las gotas de lluvia y que todos los noviembres otorga el precioso espectáculo de su otoñada.

El tic-tac del viejo reloj marca la pauta. De noche, se oye más fuerte y se acompasa a los latidos del corazón ¿o es al revés?... El reloj sobrevive al paso del tiempo, pero hay que darle cuerda todos los días y sorprende que aún huela a madera perfumada de esencias, a pesar de tener más de cien años. Pensando en el tiempo, pierdo la noción del mismo.

Abandono la estancia que queda en semi-penumbra, tintada del naranja que desprenden las farolas de la calle y que cada noche, puntualmente, se cuela por el balcón sin pedir permiso, como si del sol del amanecer se tratara. Otro día más lejos de mis queridas montañas.


Estancia en penumbra.

La ventana encuadra

el otoño en el arce



Kotori 09

domingo, 23 de agosto de 2009

HAIBUN " A VIDA O MUERTE" POR KOTORI


Fotografía Mercedes Pérez


A VIDA O MUERTE

El hospital está al lado de un antiguo pinar hoy asfixiado por una urbanización de lujo y una autovía. Resulta extraño y contradictorio lo que se siente en sitios así que no son ni campo ni ciudad, ni bonitos ni feos…


Chicharras.
En el pinar que vibra
se enciende una farola

Escalones de mármol rojo como opción al ascensor (no sé por qué, pero esperaba escalones blancos). Tan sólo son dos plantas, mejor subir andando…

Se oyen llantos de bebés que provienen de un pasillo atestado de centros florales que adornan el suelo hasta la salida de emergencia, por dónde se cuela el sol del atardecer y por dónde deambulan como desorientados , padres de padres recién estrenados con cara de “ ¡hay que ver cómo pasa el tiempo, si parece que fue ayer!!”…. y niños caprichosos, destronados por el intruso que llora al lado de mamá….


Más arriba , en la UCI donde está el abuelo , allí…. allí no hay flores …..

Maternidad.

Cada dos escalones

pétalos rosas

sábado, 22 de agosto de 2009

HAIBUN "AUNQUE EL SOL ..." POR KOTORI


Fotografía Mercedes Pérez




AUNQUE EL SOL DE ESTA TARDE


Aunque el sol de esta tarde de primeros de junio casi roza ya el poniente, hace calor y se nota en el aire cargado del olor que desprenden las jaras repletas de flores blancas. Si se mira con atención se puede ver como sus esencias se volatilizan a pocos centímetros de las hojas, distorsionando ligeramente el paisaje del fondo.
Camino por una escorrentía hasta lo alto de una loma y respiro profundamente con algo de dolor en los pulmones por el esfuerzo de la subida. Me detengo y olvido el pinchazo del pecho al ver el paisaje serrano de dehesas verdes salpicadas de fresnos y encinas.
Escucho…. escucho como en el valle los sonidos cambian al ritmo de la luz del sol:
Pájaros…. mugidos de terneros hambrientos… cencerros de vacas que se aproximan a los mugidos… un tren que divide a su paso en dos el campo llenándolo de estruendo…. y de nuevo pájaros suplantando con su silencio el ruido de la jauría humana…



Crece el silencio.
En lo hondo del bosque
un picapinos



El sol casi roza el perfil de la montaña y algunas nubes bajas reflejan sus rayos de atardecer ocultándole a ratitos y dejando el cielo matizado de rojos y violetas.
Me encaramo a un berrocal en cuyas grietas musgosas han germinado algunas jaras y me admiro de la capacidad para sobrevivir de estas plantitas que hunden sus raíces en un terreno tan inhóspito.
La piel de mis brazos se eriza al sentir una ligera brisa del norte y agradezco el frescor que proviene de las cumbres en las que aún quedan neveros.



Nubes del Norte.
En los pétalos de las jaras
oscureciendo

Vuelvo sobre mis pasos, camino en silencio intentando pasar desapercibida en este espacio sagrado en el que me siento una intrusa.

Anochece.
Por entre las jaras el canto
de otros pájaros
Kotori 09

miércoles, 19 de agosto de 2009

HAIBUN " GRANDES PIEDRAS " POR KOTORI


Fotografía Mercedes Pérez


GRANDES PIEDRAS DESGASTADAS

Grandes piedras desgastadas, al final de un asfalto salpicado de acículas, llevan a traspasar una sierra que entre pinos y helechos, mira hacia el Sur.
Aquí, justo antes del puente milenario que cruza un arroyo de montaña, asoma la Calzada Romana, apenas unas cuantas piedras suaves y brillantes. Al pisarlas, no puedo evitar poner todos mis sentidos por si las escuchara decir algo…

Puente de piedra.
En la umbría de su ojo
se adentra un pájaro

Casi anochece y en este pequeño valle ya no entra el sol. A estas horas tan sólo atina a dar en las rocas más altas, tiñéndolas de ámbar….
Hay un arroyuelo que aún lleva agua y que se ve difuso tras la nube, la inmensa nube de mosquitos que se refugian en su frescor.
El sonido de su transcurrir y los zumbidos se aúnan y si te adentras en él, has de pagar tu canon en sangre, pero… te digo que merece la pena, aunque tan sólo sea por ver una flor de madreselva, que enredada en una ortiga, también en flor, busca la luz. Y percibir cómo ambas se sustentan en perfecto equilibrio para no sucumbir antes de tiempo al ciclo que las devolverá, tarde o temprano, al suelo del bosque.
Siento con certeza que hay algo, algo infinitamente grande y pequeño a la vez que las hace comprender que la una depende irremediablemente de la otra….

Mosquitos.
Entre las zarzas el rumor
de un salto de agua

martes, 18 de agosto de 2009

HAIBUN "OLOR A FLOR DE ACACIA" POR KOTORI


Fotografía Mercedes Pérez



OLOR A FLOR DE ACACIA


Es tan intenso su aroma al amanecer, cuando los rayos del sol entibian sus esencias que despierto embriagada.
Miro sus flores, dulce crema , que de niña merendaba y me llega la inocencia del ayer en el barrio, dónde los niños jugábamos con cosas sencillas. Con tierra, con agua, con hojas. Con caracoles y lombrices.
Recuerdo el canario amarillo, regalo del abuelo, que una tarde de viento furioso salió volando con su jaula y claro, murió.
Le enterramos en un pinar cercano, dentro de una caja de zapatos en la que metí flores de geranios que arranqué de una ventana cualquiera.
Ahora estoy aquí, con una taza de té en mi mano, asomada al balcón que enmarca la copa de una acacia repleta de flores.


Días de viento.
En las manitas con barro
flores de acacia.

sábado, 15 de agosto de 2009

viernes, 14 de agosto de 2009

miércoles, 12 de agosto de 2009

lunes, 10 de agosto de 2009

sábado, 8 de agosto de 2009