jueves, 13 de julio de 2017

"VOLAR" HENRY D. THOREAU Ed. Pepitas de calabaza


Clika en el siguiente enlace para acceder a la compra del libro en Ed.Pepitas de calabaza



No puedo resistirme a compartir con vosotros este descubrimiento que he hecho a través de las redes sociales y que me ha alegrado el día.
Si hay algo que me inspire emoción, algo que pueda aliviar mi alma en los momentos de oscuridad, pasa inevitablemente por la contemplación de los pájaros en su entorno natural.

Desde niña, y puede que desde antes, he sentido una afinidad y una identificación poderosísima con estas criaturas que vuelan habitando el aire con sus trinos.
Si además llegan hasta mí de la mano de un escritor como Thoreau, al que admiro profundamente por su mirada comprometida con un mundo plagado de imperfecciones humanas, no puedo sentirme más feliz con este hallazgo.

Kotori, es mi nombre de haijin y significa Pajarito.
Infinidad de los haikus que he tenido la suerte de presenciar en estos años dedicados al haiku, han sido protagonizados por aves: su color, su sombra en vuelo, su fortaleza disfrazada de fragilidad, sus cantos y chirridos, su osadía, su timidez.

Hasta en los lugares más inhóspitos, hasta en los momentos en los que he temido estar desconectada de los que de verdad importa, un pajarillo, con su humilde presencia, me ha evocado  esa sensación vivificante de Unidad con el Todo.

Y exactamente es esta sensación la que se reproduce en el libro “Volar” a través de la selección de textos de la obra de H.D. Thoreau. ¡Qué buena idea! Gracias a los que lo han hecho posible.

Os dejo el enlace para que os animéis a apoyar iniciativas tan bonitas y necesarias como la que nos proponen con “Volar”

Edición de Antonio Casado da Rocha, José Ignacio Foronda
Traducción del inglés de Eduardo Jordá
Logroño, abril 2016
Segunda edición
ISBN 978-84-15862-52-9
144 págs., 14x21 cms.
Encuadernación: rústica con solapas
PVP: 15,50€
Precio web: 14,72€

sábado, 1 de julio de 2017

NOVEDAD: VICENTE HAYA CORRIGE TUS HAIKUS



Ampliación de las posibilidades
 

Pensando en que hay distintas realidades entre los interesados en la corrección de haikus, haijines con poca producción y haijines más proliferos, así como los que se inician en este camino, el maestro Vicente Haya ha decidido abrir distintas posibilidades en cuanto a cantidad de haikus enviados y precios.


Corrección de haikus por Vicente Haya

Pasos a seguir:

1) Preguntar al maestro SOBRE SU DISPONIBILIDAD en el siguiente correo vicentehaya@yahoo.es , (si alguna vez no recibís una respuesta, que sí o que no, en cuatro dias como mucho, es que ha ido a parar al spam y no lo ha recibido; volvedlo entonces a enviar)
2) Si la respuesta al primer punto es un SÍ: Hacer un ingreso de
 
- 10 haikus 20€
- 25 haikus 30€
- 50 haikus 45€

en la siguiente cuenta bancaria :
EVO
c/c ES64 0239 2050 0800 4213 2225, indicando: Corrección de haikus y nombre y apellido.
3) Enviar al correo vicentehaya@yahoo.es comprobante bancario del ingreso y los haikus:
Solo haikus, ninguna pregunta, ni explicación de los mismos, ni carta de presentación del autor.
4) Respuesta del maestro.
Y AQUÍ TERMINA LA CORRECCIÓN. NO PODEMOS REPREGUNTAR . Porque las repreguntas agotan.
5) Aquí vuelve a comenzar nuestro trabajo, el maestro ya hizo el suyo. Y, si nos quedamos con dudas, si queremos repreguntar algo que no hemos entendido, cosa que con seguridad nos pasará a todos, porque es humano y queremos saber más y corregir lo mejor posible nuestros haikus, volvemos sobre los libros de teoría, a la lecturas de los clásicos, y a intercambiar entre compañeros del camino, asistimos a algún curso que dé el maestro, en resumidas cuentas: seguimos profundizando en el haiku de la manera en que podamos. Y si hacemos correcciones que creemos que valen la pena, ese haiku corregido puede pasar a formar parte de la próxima tanda de haikus que enviaremos al maestro para su corrección.

Todo esto está pensado para cuidar a nuestro maestro, poniéndonos límites a nosotros mismos.

viernes, 30 de junio de 2017

VII PARTE El haiku como adiestramiento espiritual. Conciencia plena. Mindfulness.HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)



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El haiku como adiestramiento espiritual. Conciencia plena. Mindfulness.
Sin ser patrimonio del budismo, el haiku-dô tiene puntos básicos que entroncan con esta tradición. La Conciencia Plena, o la Plena Atención que ahora tan de moda está bajo el nombre de Mindfulness es uno de ellos y bien útil por cierto.
Por lo tanto, para mí, el haiku es parte de un adiestramiento espiritual que me invita a desaparecer voluntariamente dentro de un maravilloso mundo preñado de asombros,  y de esa manera “intentar” armonizarme con él.

Es observar las cosas en su Ser tal y como son e ir a su esencia, no para diseccionarla o adaptarla a mi concepto mental de lo que ha de ser sino para hacerme uno con ella dejando aquietar mi mente occidental en la medida de lo posible.

Y qué mejor manera de ilustrar tanta palabrería con lo que de verdad importa. Todos estos haikus que he intercalado en el texto, se hacen eco de lo sagrado en distintos puntos del lugar que nos acoge, nuestro planeta Tierra.

No olvidemos además, algo en lo que insisto mucho y es la proyección personal que como lectores hacemos cuando estamos ante  un haiku . Tan difícil o más que escribir haiku, es tener la disposición correcta para leerlos. Os recuerdo:


WA, KEI, SEI, JAKU

lluvia de anoche...
rezuma el brocal
de un pozo seco

Manuel Díez Orzas (España)


niebla matinal… 
escarba en la hojarasca 
un gallo rojo

Charo Ortolá (España)
susurrando…
un niño frente al belén
pregunta por el desierto


Félix Arce Aráiz(España)

Epifanía.
Se derrite la escarcha
de las violetas

Toñi Sánchez Verdejo



El camino del haiku, afortunadamente, no tiene una meta de llegada, la meta es el caminar. Y en ello estamos. Gracias por llegar hasta aquí.
 



Mercedes Pérez

jueves, 29 de junio de 2017

VI PARTE Haiku versus exhibición poética. HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)



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Haiku versus exhibición poética.

El haiku que me emociona, no es literatura; no es una exhibición poética, aunque sea una estrofa que expresa una conmoción profunda e intensa.

estrella fugaz- 
una rata en la verja 
masca el veneno 
Ángeles Hidalgo (España)

Sol otoñal.
una ciega y un ciego
van de la mano
Juan Carlos Durilén(Argentina)

Una y otra vez...
la mar devuelve
el brillo a los guijarros
Alfredo Benjamín Ramírez Sancho (España)

Fin de año.
Las hormigas vienen y van
en el pichón muerto
Jorge Giallorenzi(Argentina)

una hoja al viento
y volando en ella
la mantangorri *

* Del Euskera: mariquita
Santiago Larreta(España)

Huele a podrido
en la orilla rocosa
el brillo de las escamas

Sandra Pérez (Argentina)

Por eso el haiku que forma parte de mi camino no contiene figuras literarias ni palabras rebuscadas o elegantes. La pretensión o el exhibicionismo del poeta no tienen cabida en él para evitar precisamente que el autor se convierta en el objeto del poema. El haiku te vacía del YO para llenarte de SILENCIO  y de PAZ. Y algo que es crucial  a mi entender: nace de la experiencia directa del haijin con su entorno a través de los sentidos y no de una elucubración intelectual de laboratorio con ingredientes aparentemente naturales pero que terminan creando un subproducto sin alma ni sabor –como esos tomates que parecen tan buenos y bonitos pero que saben a plástico-incumpliendo uno de los requisitos básicos esenciales del haiku-dô que no es otro que el de captar el aware que nace de la vivencia directa en el aquí y en el ahora y por supuesto, en la Naturaleza.

Suena a lluvia 
el viento en la hojarasca 
del limonar 
Maria Victoria Porras (España)

tarde lluviosa…
dos moscas copulando
mueven las migas

Mirta Gili (Argentina)
Se ha detenido
en el claro de luna,
un cangrejo.
María Elena Quintana Freire(Cuba)

Canto de grillo.
Desaparece en la luz
el vaho del té.

Konstantín Dimitrov (Bulgaria)


Siento el haiku como algo tan misterioso, tan sutil y vibrante, que meterlo en una jaula es condenarlo a muerte, pues el haiku es o no es y no depende exclusivamente de las normas clásicas ni de la llamada “evolución”.  Sería tan fácil como aplicarlas o transgredirlas y ya está, y aun así, que pocos haiku están dotados de alma a pesar de los intentos intelectuales de unos y otros para conseguirlo.
No creo que dependa de sólo nuestra voluntad. El haiku también elije dónde quiere nacer y cómo hacerlo. A veces nace en el momento, otras tarda años en abrirse camino. Pero insisto, nace de la experiencia con la realidad y los sentidos son la vía de contacto con ella.

Al deslizarse 
la gota de rocío
cada vez más grande.

Juan Felipe Jaramillo (Colombia)

un suave sismo-
las jacarandas comienzan
a ponerse verdes

Israel López Balan (México)

Queman rastrojos
El espantapájaros
último en arder

Elías Dávila Silva (México)


Flores silvestres.
Un gato blanquinegro
sale del monte.
Lucrecia Linares (Cuba)


Mercedes Pérez


V PARTE ¿Y qué ocurre con los humanos y sus pasiones en el haiku? HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL 5ª PARTE (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)


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¿Y qué ocurre con los humanos y sus pasiones en el haiku?

Un mundo rico en sensaciones, vivo, cambiante, luminoso, sucede ante nosotros y somos testigos de lo que acontece. El milagro de la vida y la muerte. De lo bello y lo efímero y por qué no, también de lo triste, lo feo, lo descompuesto, lo que se acaba. Cualquier suceso de la Naturaleza tiene derecho a habitar en el haiku. No todo son pétalos de cerezo.

Alguien me comentó una vez que el humano también pertenece a la Naturaleza y por lo tanto todo lo que a él atañe tendría cabida en el haiku por derecho propio.

No soy quién para decir si está acertado o no. Para ese debate están los maestros del haiku que entienden de verdad de qué va esto y poseen datos históricos que avalan sus tesis.

Mi modesta opinión habla a través de la intuición y por ella me guío en este sendero. Los humanos, sí, pero en igualdad de condiciones que una hormiga o un guijarro. Lo ·”otro” no me interesa cultivarlo, no me conmueve, no quiero perpetuarlo en la memoria de nada, ni siquiera nombrándolo en un poema. Además, como ya se sabe, para estos asuntos existen otros tipos de poemas con un formato parecido al haiku y que tienen su propia idiosincrasia: senryu, zappai, terceto,  etc. Y de los que, por cierto, disfruto mucho, pero en su contexto.


El haiku de lo sagrado  da esperanza para que todo aquello que debido a la mala acción humana se encuentra en peligro de extinción, perdure en la memoria.


Mercedes Pérez

IV PARTE Aprender a mirar como un niño HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL 4ª PARTE (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)



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El Haiku-Dô: Aprender a mirar como un niño.

En la presentación del libro de haikus Sin otra luz que hicimos Manuel Diez Orzas, Félix Arce  y yo misma en la Fundación José Hierro, expusimos lo siguiente:
“En una sociedad como ésta en la que vivimos, -tan alejada de los valores en los que el haiku del que hablo se inspira,- una sociedad rebosante de contaminación, stress, competitividad, tv. basura, consumo desmesurado, materialismo a ultranza, corrupción, insolidaridad, alimentos desnaturalizados… en un mundo así, el haiku, lo tiene crudo porque no mira precisamente hacia ese lado, más bien al contrario. Y en ese sentido, el haiku que a nosotros nos conmueve, es terriblemente revolucionario. Es como el micro chip de un arma secreta DE REGENERACIÓN MASIVA que guarda entre sus diecisiete sílabas o sonidos la información de lo que Es, de la Vida….
Inmediatamente, caeremos en la cuenta que escribir haiku basado en esos principios, no es tan fácil, porque el haiku- dô, te exige como primer paso, desprenderte de toda adherencia cultural, de todo ego y eso, amigos y amigas, es un gran reto. 
Dile a tu mente, es decir, dite a ti mismo, que tú no vales nada para el haiku o que vales tanto menos que un piojo.
Que tus sentimientos humanos como el amor, el desamor, el odio, las pasiones, no tienen cabida en él. Que has de convertirte en un tubo hueco, en una caja de resonancia en la que sonará una melodía que no has escrito porque simplemente eres testigo de lo que acontece y tu única responsabilidad es estar afinado para que la melodía suene lo mejor posible.
Al mismo tiempo, disponte a adiestrar los sentidos, (no los sentimientos que de eso sabemos mucho en occidente). Unos sentidos adormecidos por una cultura en la que prima lo mental, (el hemisferio izquierdo hiperactivo) y mientras, pon en marcha el mecanismo que conecte tu mente y tu corazón.
Simbólicamente  has de defenestrarte para armonizar tu ser y volver a integrarte en el Todo, dejando de estar separado por una mente que te sitúa, por el hecho de ser un humano, en una posición de privilegio sobre la Naturaleza, distanciándote prepotentemente de todos los demás seres que la habitan. Una vez destruidos  y aniquilados todos nuestros apoyos, todo lo que el intelecto fue creando a lo largo de nuestra existencia…¿en que nos hemos convertido? probablemente, en algo parecido a un niño… eso sería lo ideal.”

¿Estamos dispuestos a mirar por el pequeño agujerito que es el haiku con la inocencia con la que los niños se acercan a las cosas? De nuevo la inocencia. Una mirada pura ¿es posible hoy en día o ya ha dejado de formar parte de la humanidad que habita este mundo tan “civilizado”? 

Esperemos que no.
sin otra luz
colocando batatas
en los rescoldos
Mercedes Pérez (España)

Soleada arena
Un gorrión en el hueco
que hizo el niño
Jorge Braulio (Cuba)

Puesta de sol-
el último reflejo
en la bandada

Luis Alberto Plaquín (Argentina)

Silencio en el pueblo. 
La casulla del cura 
tendida al sol.
De Enrique Linares (España)


Beber agua
donde se ven los pinos.
Atardecer
Rafael García Bido (República Dominicana)

No cedió más
la piel de la granada.
Amanecer

Juan Francisco Pérez (España)



Mercedes Pérez

III PARTE¿Realmente lo que transmite un haiku de lo Sagrado es tan importante? HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL 3ª PARTE (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)





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¿Realmente lo que transmite un haiku de lo Sagrado es tan importante?

En el libro “El espacio interior del haiku”  editado por Shinde, su autor Vicente Haya escribe:
Cuando uno por primera vez en su vida se encuentra con haiku japonés, no da crédito a lo que lee. El haiku que ahora citamos podría ser un típico ejemplo:
 (Haku-un)
Shika no ashi
yoromeki hososhi
kusamomiji

Las patas delgadas del ciervo
dan un traspiés
La hierba roja de otoño

…Un ciervo que da un traspiés en la hierba….Y, ante eso, surge inevitable la pregunta del lector occidental profano en la materia: “Realmente, ¿tiene esto importancia como para escribir un poema?”.
Para el alma japonesa está claro: si un traspiés de un ciervo de patas delgadas no tuviera importancia, la realidad misma se desplomaría. No habría nada capaz de resistir la eliminación de un instante que ya hubiera sucedido; la puesta del sol, la presencia luminosa de la luna en el cielo estrellado, la llegada de la primavera, la nieve cubriendo los campos…, todo se desharía como polvo al viento si un traspiés de un ciervo fuera algo indiferente. El poeta japonés sabe, aunque no lo formule, que cualquier cosa importa porque pertenece al todo, a la realidad que no puede ser si no como es. La realidad va siendo formada por lo que sucede, y lo que sucede es el resultado de los seres, con sus características naturalezas. Atender a estas naturalezas es el único rito que se nos pide en nuestro camino de “realización”, de transformación de nosotros mismos en la realidad que nos asombra.
Hablamos de coexistencia y por tanto de corresponsabilidad.

Pero ¿qué entiendo por haiku de lo Sagrado?

Para mí, es el resultado de una experiencia conmovedora al entrar en contacto con ese “espacio misterioso e inconmensurable” que es la Naturaleza y que enraíza con una forma de expresión atávica ligada de alguna manera,  a esos poemas breves primitivos que no utilizaban la abstracción si no la concreción.

Es contactar en silencio con el Silencio, atenta y abierta para que lo que ocurre - y siempre está ocurriendo-  pueda resonar. Pero ¡cuidado! sin expectativas, sin avaricia. No como una coleccionista o una cazadora de haiku. Si lo acechas es probable que no lo encuentres.

Para  conocer y por lo tanto amar el haiku,- como bien apunta José María Bermejo en su prólogo de Instantes- has de acercarte  a él con la misma actitud que Sen no Rikyû exigía para la Ceremonia de Té :
Con wa, armonía; kei, respeto; sei, pureza y jaku, quietud.
Casi nada… Y ahora me surgen las lógicas preguntas: ¿Qué tiene de armonioso una autovía? ¿Qué respeto mostramos cuando destruimos un río y condenamos a muerte a sus habitantes para pasar un oleoducto? ¿Qué pureza dejamos tras el paso de un pozo de fracking por el bosque, por la tierra violentada? ¿Qué quietud se respira en una ciudad en hora punta? Es más, en esta sociedad que se auto proclama civilizada, ¿se valoran estos principios?

El haiku nos da la oportunidad de pisar con suavidad la tierra y dejar una huella pacífica a nuestro paso.

Rayo en la noche; 
la cabra tensando 
su propia soga.
Sergio Pinteño (España)
sol de noviembre.
de una tumba a otra
hilos de araña
Frutos Soriano(España)

Nubes de lluvia.
Cada tanto la luna
alumbra el cerezo

Mary Vidal (Argentina)

Unas hormigas 
en el racimo maduro. 
Viento del norte
Julia Guzmán (Argentina)

Otro pollo muerto
entre las rocas.
Vuelo de pelícanos

Lester Flores (Cuba)

Viento solano.
Los becerros se embisten
camino al río.
Roberto Miguel Escaño Pérez (República Dominicana)



Mercedes Pérez