martes, 6 de agosto de 2019

PIERRE RABHI CARTA MAGNA INTERNACIONAL PARA LA TIERRA Y EL HUMANISMO

Fotografía extraida del blog de Pierre Rabhi

COLIBRIS MOUVEMENT POUR LA TERRE ET L`HUMANISME

CARTA MAGNA INTERNACIONAL PARA LA TIERRA Y EL HUMANISMO
Basado en la federación de todas las conciencias que comparten los mismos valores, el Movimiento por la Tierra y el Humanismo es ajeno a toda referencia ideológica, política, confesional, así como a toda autoridad espiritual o laica. Hasta el día de hoy, el planeta Tierra es el único oasis de vida que conocemos dentro de un inmenso desierto sideral.
Cuidarlo, respetar su integridad física y biológica, aprovechar de sus recursos con moderación, e instaurar la paz y la solidaridad entre los seres humanos, respetando cada una de las formas de vida, es el proyecto más realista y magnífico que exista.


“Para que los árboles y las plantas se desarrollen,
Para que los animales que se nutren de ella prosperen,
Para que los hombres vivan
La tierra debe ser honrada”

Pierre Rabhi

DIAGNOSTICOS

LA TIERRA Y LA HUMANIDAD ALTAMENTE AMENAZADAS

EL DESASTRE DE LA AGRICULTURA QUÍMICA
La industrialización de la agricultura, con el uso masivo de fertilizantes químicos, pesticidas y semillas híbridas y la mecanización excesiva, ha perjudicado gravemente a la tierra abastecedora y a la cultura campesina. La humanidad, incapaz de producir sin destruir se expone a hambrunas sin precedente.

HUMANITARIO EN VEZ DE SER HUMANISTA
A pesar de que hoy en día los recursos naturales sean suficientes para satisfacer a las necesidades básicas de todos los seres humanos, las penurias y la pobreza no dejan de ganar terreno. Como resultado de no haber organizado el mundo con humanismo, en base a la equidad, al reparto y a la solidaridad, requerimos el “paliativo” de lohumanitario. La lógica del “bombero-pirómano” se ha vuelto la norma.

DESCONEXIÓN ENTRE EL HUMANO Y LA NATURALEZA
En su mayor parte urbana, la modernidad ha edificado una civilización desarraigada de la tierra, desconectada de las realidades y de los ritmos naturales, lo que solo contribuye a empeorar la condición humana y los daños infligidos a la tierra.

EL MITO DEL DESARROLLO ILIMITADO
El modelo industrial y productivista sobre el cual es fundado el mundo moderna pretende aplicar la ideología del “siempre más” y la búsqueda de la ganancia ilimitada sobre un planeta limitado. El acceso a los recursos se realiza mediante el saqueo, la competencia y la guerra económica entre los individuos. Dependiendo de la combustión energética y del petróleo cuyas reservas se agotan, este modelo no se puede generalizar.

LOS PLENOS PODERES OTORGADOS AL DINERO
Único indicador de prosperidad de las naciones ordenadas de acuerdo a su PIB y PNB, el dinero ha tomado los plenos poderes sobre el destino colectivo. Así, todo lo que no tiene paridad monetaria no tiene valor y cada individuo es socialmente rechazado si no recibe ingresos. Si bien es cierto que el dinero puede responder a todos los deseos, el mismo sigue siendo incapaz de ofrecer la felicidad, la simple felicidad de existir…

¿Qué planeta dejaremos a nuestros hijos? ¿Qué hijos dejaremos a nuestro planeta?

PROPUESTAS

VIVIR Y CUIDAR LA VIDA

ENCARNAR LA UTOPÍA
La utopía no es la quimera si no el lugar abstracto en dónde todo es posible. Frente a los límites y a los fracasos de nuestro modelo de existencia, la utopía es una pulsión de vida, capaz de hacer posible lo que consideramos imposible. En las utopías de hoy se encuentran las soluciones de mañana. La primera utopía debe ser encarnada a dentro de nosotros mismos ya que la mutación social no se logrará sin el cambio de cada ser humano.

SIMPLICIDAD VOLUNTARIA
Frente al “siempre más” que arruina el planeta a favor de una minoría, la simplicidad es una elección consciente inspirada por la razón. Es un arte y una ética de vida, una fuente de satisfacción y de bienestar profundo.
Representa una postura política y un acto de resistencia a favor de la tierra, del reparto y de la equidad.

LO FEMENINO AL CENTRO DEL CAMBIO
La subordinación de lo femenino a un mundo masculino excesivo y violento sigue siendo uno de los grandes obstáculos para alcanzar la evolución positiva del género humano. Las mujeres son más proclives a proteger la vida que a destruirla. Hay que rendir un homenaje a las mujeres, guardianes de la vida, y escuchar la parte femenina que existe en cada uno de nosotros.

LA AGROECOLOGÍA, UNA ALTERNATIVA INDISPENSABLE
De todas las actividades humanas, la agricultura es la más indispensable puesto que ningún ser humano puede sobrevivir sin comida. La agroecología que promovemos como ética de vida y técnica agrícola permite a las poblaciones de volver a conquistar su soberanía, seguridad y salubridad alimenticia, regenerando y preservando al mismo tiempo sus patrimonios abastecedores.

LA TIERRA Y EL HUMANISMO INDISOCIABLES
La tierra, bien común de la humanidad, constituye la única fuente de vida para nosotros y nos permite sobrevivir.
Nos comprometemos, con conciencia, inspirado por un humanismo activo, a contribuir al respeto de toda forma vida y al bienestar, así como a la realización de todos los seres humanos. Por ende, consideramos la belleza, la sobriedad, la equidad, la gratitud, la compasión, la solidaridad como valores indispensables a la construcción de un mundo viable y habitable para todos.

RELOCALIZACIÓN DE LA ECONOMÍA
Producir y consumir de manera local se impone como una necesidad absoluta para la seguridad de las poblaciones con respecto a sus necesidades básicas y legítimas. Sin cerrarse a los intercambios complementarios, los territorios se convertirían entonces en cunas autónomas valorizando y cuidando sus recursos locales. Agricultura a escala humana, artesanía, pequeños comerciantes, etc. deberían ser rehabilitados para que la mayor cantidad de ciudadanos puedan volver a ser actores de la economía.

UNA EDUCACIÓN DIFERENTE
Con toda nuestra mente y corazón deseamos la implementación de una educación que no se basa sobre el miedo al fracaso si no sobre el entusiasmo por aprender. Que procure abolir el “cada quien por su lado” para exaltar la potencia de la solidaridad y de la complementariedad. Que ponga los talentos de cada uno al servicio de todos. Una educación que busque el equilibrio entre la apertura a los conocimientos abstractos y la inteligencia de las manos y
la creatividad concreta. Que vincule los niños con la naturaleza de la cual dependerá su sobrevivencia y que los despertará a la belleza y a su responsabilidad hacía la vida. Porque todo eso es esencial para elevar su conciencia.

ENTREVISTA A PIERRE RABHI POR ODILE RODRIGUEZ DE LA FUENTE 



sábado, 27 de julio de 2019

ASOMBROS, DESAZONES Y PLACERES


fotokotori


 ASOMBROS, DESAZONES Y PLACERES QUE MUCHAS VECES SE MEZCLAN ENTRE ELLOS BORRANDO LAS FRONTERAS

ASOMBROS 

-Contemplar mientras nado  cómo vienen a beber las golondrinas
-Pasar la mano rozando el musgo fresco que crece en la tapia
-Oler la tomatera que nació sola en el jardín
-Escuchar al autillo a lo lejos, mientras contemplo las estrellas
-Ver como brota con fuerza la higuera que el viento arrancó de cuajo y mi hijo y yo volvimos  a plantar
-Esperar a que la gallina termine de poner, meter la mano entre sus plumas y recoger el huevo caliente y húmedo.
-Que una mariposa azul salga del seto y se pose fresca, en mi mano.
-El borboteo en las noches de calor, del estanque con carpas del jardín de mi hermana
-Oír en mi madre la voz de mi abuela…Oir en mi voz, la voz de mi madre.
-Que el viento del Este huela a mar.
-Despertar de madrugada con el roce de los visillos y sentir que huele a jazmín
-El silencio que se hace en la tierra cuando nieva
-El color rojo de la sandía cuando crujiente, se abre
-El primer canto del pájaro oculto en la copa del árbol, tras la tormenta
-Las huellas de los animales en la nieve
-
DESAZONES

-Escuchar los latidos del corazón mientras intento dormir
-Esconderme bajo la sábana mientras revolotea en el cuarto un murciélago
-Meter la mano en una arqueta llena de hojarasca para abrir la llave de paso
-Caminar con los ojos cerrados por  un pinar mientras anochece
-Que suene el teléfono de madrugada
-Ver una culebra cruzando a pleno sol el camino por el que voy
-Los crujidos de las hierbas después de haber visto la culebra
-Sentir la mirada de un extraño en la nuca
-Caminar sola por los pasillos del metro y escuchar pasos detrás de ti
-Que el vendaval haga crujir el tejado y doble los árboles
-Contar despacio  después de ver el relámpago y que truene antes del “2”
-Soñar que no puedo hablar con mi gente porque me equivoco al marcar el número, o no hay cobertura, o me quedo sin batería
-La mirada de los niños con cáncer
-Morder un melocotón sin pelar
-El lamento de un perro en plena noche
-Cazar un moscón y sentirlo vivo en el hueco de la mano
-Escuchar el revuelo de un pájaro atrapado en el tubo de la chimenea
-Encontrar bajo el árbol un pajarillo lleno de hormigas
-El revoloteo errático de los murciélagos
-Encontrar una garrapata en mi perro
-

PLACERES

-Estar tumbada en la fresca hierba y que mi nietecito camine por mi espalda
-Ver “Up” con mi nieto mientras comemos palomitas con sal y limón, arrebujados en el sofá y reírnos  de las mismas cosas.
-Los chupetones del bebé hambriento en el pecho y su mirada.
-La alegría en los ojos de mi padre al descubrir un nido de abejarucos en el hueco del viejo platanero
-Oler la ropa recién planchada
-En el invierno, mojar galletas con mantequilla salada y helada, en el café con leche bien caliente y dejar que se disuelva  en la boca.
-Ver a un padre hacer reír a su hijo pequeño
-Abrir un libro y encontrar un poema que mi hijo hizo un Día de la Madre, hace ya muchos años…
-Ir de la mano de mi abuela la noche que descubrió el mar
-Beber a sorbos sopa de miso hirviendo mientras afuera, nieva.









sábado, 13 de julio de 2019

LA TIERRA DE UN SOLO COLOR... UN SUEÑO



LA TIERRA DE UN SOLO COLOR

El traqueteo casi imaginario del shinkansen Tsubame* que me lleva a la isla Kyûsu y la tranquilidad que da el saberme a salvo de robos y demás percances, dibujan en mi cara una sonrisa bobalicona de la que soy consciente gracias al reflejo que de vez en cuando veo en la ventanilla del tren bala con nombre de pájaro en el que viajo acurrucada.
 A una velocidad inapreciable debido a la distancia, cientos de estelas funerarias en arrozales que reflejan el cielo, barcas varadas en el lodo, torii en la orilla de bosques sagrados o cuervos caminando por la nieve de primavera, van dejando en mí una impronta de acuarela con efecto de tinta corrida a la espera de ser perfilada en algún momento que desconozco si llegará. Un paisaje hipnótico que carece de significado en un espacio en continuo movimiento. Imágenes absurdas que cobran sentido más allá de la razón, porque forman parte de mí sin yo saberlo.
A pesar del tiempo transcurrido, a pesar de la nebulosa que se apodera de los recuerdos y las vivencias, aquí estoy, de pie, quieta y sola bajo una lluvia que no cesa observando un peculiar y minúsculo taller artesanal en un callejón del barrio antiguo de Nagasaki. Apenas metro y medio de fachada abierta a los elementos, resguardado tan solo por un toldo de plástico traslúcido y un pequeño mostrador que limita el aquí y el ahora con el más allá. En el centro de aquella estancia hay un irori* hundido en el suelo de tierra como única fuente de calor y casi de luz. Junto a él, un hombre vestido a la antigua usanza con aire de ser un alma vieja,  pinta sobre papel de arroz paisajes y  poemas. De vez en cuando levanta la mirada hacia la nada y bebe en silencio un sorbo de té. Da igual que, sin el menor pudor, le mire desde el callejón, ni que la lluvia golpee atronadora sobre el enorme paraguas rojo que me cobija. Parece que esa pertinaz cortina de agua me hace invisible a sus ojos.
En la pared del fondo rozando un rincón del taller, hay una puerta entreabierta que aviva desde la penumbra la oscuridad de un espacio que se intuye grande y profundo. Da la sensación de que este pequeño hombre es el guardián de la entrada a un lugar sagrado y que protege un gran tesoro con su presencia.
De pronto, tras el calor que sale del fogón y que hace temblar ligeramente el aire, se hacen visibles una mujer vestida como una pobre campesina y un niño. Ambos están en cuclillas observando al varón. Parecen su familia, pero ¡son tan diferentes!
La mujer descubre cerca del irori un sapo que infla su buche. Sin ningún tipo de emoción, lo rocía con un líquido y le prende fuego. En su agonía silenciosa, el sapo se convierte en un pato sin plumas que al tiempo, se metamorfosea en un conejo sin piel, brillante, casi etéreo, como un holograma o como una nube a punto de romperse en el cielo. Y ante mi asombro, ¡no pasa nada! Esa acción violenta no altera la atmósfera de la estancia. Es como si no hubiera ocurrido allí.  El pintor inmutable, abstraído, moja el pincel en el suzuri* al tiempo que recoge con un viril gesto la manga de su kimono. Por un instante, contiene la respiración. Yo también.
Mientras el pelo del pincel se desliza sobre el papel de arroz,  la lluvia se acalla convirtiéndose en un húmedo roce que va cobrando significado:
” El dolor sólo tiene sentido en este mundo”
Levanta la vista de la caligrafía y mirándome a los ojos por primera vez  pero sin sorprenderse por mi presencia, me indica la puerta que en la penumbra, espera a ser traspasada.
Dudo y pregunto con voz muda:
 -¿Y debo ser yo? ¿Acaso me estabas esperando?-
Una ráfaga de viento, la misma que hace temblar al enorme alcanforero de la colina sembrada de tumbas, arranca el paraguas de mi mano y quedo en un segundo, empapada de tibieza hasta el alma. Miro mis pies descalzos, desnudos, limpios que se encaminan hacia la puerta que indica el pintor. No puedo hacer nada por evitarlo, ni quiero. Las huellas húmedas de mis pies quedan dibujadas en el tatami que piso y tengo la certeza de que no se van a borrar a pesar de su efímero destino de impermanencia.
Tras esa puerta abierta en la penumbra comienza a nevar, tan copiosamente que el mundo desaparece fulgurante en una blancura que todo lo iguala: la Tierra de un solo color.
El tren Golondrina se ha detenido en medio de la nada por primera vez en su historia. Imposible avanzar por caminos que ya no existen. El silencio de la enorme nevada le ha acallado a él también.
Ahora sé que no existo. Que sólo soy conciencia que observa sin poder intervenir. Desde el reflejo del cristal de mi ventana con fondo de nieve, alguien a quién conocí íntimamente me devuelve la mirada y sonreímos. Estamos a casa.

Kotori







* shinkansen Tsubame : Tren bala Golondrina. El equivalente al AVE español
* irori : Es un tipo de chimenea consistente en un hoyo cuadrado escavado a ras de suelo, tradicional en Japón. Se usa para calentar el hogar y cocinar
*suzuri :  Tintero tallado en piedra negra soluble al agua, usado para el arte de la caligrafía o el sumi-e.