miércoles, 7 de septiembre de 2011

EL MITO DE UZUME, LA DIOSA JAPONESA DE LA DANZA Y LA ALEGRÍA




Esta historia pertenece a la mitología shintoísta y nos habla de cómo volvió la vida a la Tierra a través de la alegría y la desinhibición de una diosa llamada Uzume que consiguió con el sonido de sus pies danzando sobre una tina de madera puesta del revés y con su baile pícaro, en el que se despojó de sus ropas dejando al desnudo su feminidad mas ìntima, activar la alegría de los dioses y la curiosidad de Amaterasu, la Diosa Sol.

(Existen diferentes versiones del mito. Esta pertenece al libro “Ancient Mirrors of Womanhood” de Merline Stone. Ed. New Sibylline Books 1979).

“Amaterasu Omikami, llamada La del Brillo Celestial, La Gran Mujer y Patrona del Mediodía y La que Reina en la Llanura del Reino Celestial, actuaba de guardiana de la tierra y guardiana de los campos cultivados de arroz (lo cual guarda una similitud con Démeter, la diosa griega de las cosechas).Amaterasu, también presidía el círculo de las tejedoras, en el Gran Salón de Tejedoras del Cielo. Sin embargo, su hermano Susanowo (al cual se le denomina el Injurioso Varón), el dios del mar y de las tormentas, sentía un gran rencor ante el poder manifiesto de Amaterasu. Un día Susanowo anunció que tenía la intención de visitar a su madre para ganarse el derecho de aproximarse al reino celestial de Amaterasu y poder contarle a la diosa cuales eran sus planes. En lugar de eso, Susanowo pisoteó los campos de arroz celestiales que su hermana acababa de plantar y luego defecó en el interior de su templo sagrado. Finalmente, apresó y asesinó a un potro del cielo, irrumpió en el Salón de las Tejedoras del Cielo y arrastró la res sangrante por los telares sagrados de seda, sembrando el desconcierto y el griterío entre las diosas tejedoras.”

(En las diferentes versiones se habla de que o bien alguna diosa murió herida por la lanzadera del telar, o bien que fue la propia Amaterasu que resultó herida en la vagina o inclusive que fue violada por su hermano Susanowo)

“Sumida en la rabia y el miedo, Amaterasu se resguardó en la cueva del cielo, cerró el portón a cal y canto y despojó al mundo de su luz y su calor.Solo quedó la noche interminable. Sin Amaterasu, ya nada crecería sobre la faz de la tierra.

Para impedirlo, ochocientas divinidades se reunieron frente a la cueva con el propósito de intentar que la diosa abandonara su refugio, pero fue en vano.

Finalmente, Uzume la Diosa de la Alegría y de la Danza propuso un plan. Uzume se encaramó a una barrica enorme que resonaba como un tambor e inició unos pasos de baile. La diosa iba golpeando rítmicamente con los pies mientras bailaba una danza eufórica y se quitaba la ropa interior. Entonces, cuando ya había captado la atención de las ochocientas divinidades, se quitó el kimono y mostro su vulva. Los dioses rieron, aplaudieron y gritaron; los gallos cacarearon y el fragor de la hilaridad llegó a oídos de Amaterasu que seguía oculta en su cueva. Picada por la curiosidad, la diosa fue a mirar que ocurría en el exterior, y encontró frente a su rostro un espejo de bronce que habían colocado a la entrada de la cueva. La luz de Amaterasu al reflejarse en la prístina superficie fue tan intensa, que Amaterasu se cegó y la divinidad se vio obligada a aventurarse al exterior. Al salir, los dioses que vigilaban, cerraron la puerta de la cueva tras ella. Con la aparición de la Diosa Amaterasu, la luz del sol volvió a brillar sobre la tierra, se reanudó la alternancia día y noche, y la tierra volvió a ser fértil.”

Anualmente se celebra en Japón un ritual shintoísta en el que se representa en los templos el Kagura de Uzume, haciéndolo coincidir con el amanecer y el canto de los gallos.

Mercedes Pérez

Libros recomendados: "Las diosas de la mujer madura" de Jean Shinoda Bolen Ed. KAIRÓS



1 comentario:

Juan Carlos Durilén dijo...

Hermoso relato del mito, Mercedes.
Como ocurre con la mayoría de los mitos, la realidad y la ficción se entrelazan, la belleza y la crueldad manifiestas, la luz y la oscuridad en pugna.
Me ha encantado releer esta joya presente en el nombre de tu blog.

Gracias, amiga.

Un abrazo.