jueves, 29 de junio de 2017

III PARTE¿Realmente lo que transmite un haiku de lo Sagrado es tan importante? HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL 3ª PARTE (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)





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¿Realmente lo que transmite un haiku de lo Sagrado es tan importante?

En el libro “El espacio interior del haiku”  editado por Shinde, su autor Vicente Haya escribe:
Cuando uno por primera vez en su vida se encuentra con haiku japonés, no da crédito a lo que lee. El haiku que ahora citamos podría ser un típico ejemplo:
 (Haku-un)
Shika no ashi
yoromeki hososhi
kusamomiji

Las patas delgadas del ciervo
dan un traspiés
La hierba roja de otoño

…Un ciervo que da un traspiés en la hierba….Y, ante eso, surge inevitable la pregunta del lector occidental profano en la materia: “Realmente, ¿tiene esto importancia como para escribir un poema?”.
Para el alma japonesa está claro: si un traspiés de un ciervo de patas delgadas no tuviera importancia, la realidad misma se desplomaría. No habría nada capaz de resistir la eliminación de un instante que ya hubiera sucedido; la puesta del sol, la presencia luminosa de la luna en el cielo estrellado, la llegada de la primavera, la nieve cubriendo los campos…, todo se desharía como polvo al viento si un traspiés de un ciervo fuera algo indiferente. El poeta japonés sabe, aunque no lo formule, que cualquier cosa importa porque pertenece al todo, a la realidad que no puede ser si no como es. La realidad va siendo formada por lo que sucede, y lo que sucede es el resultado de los seres, con sus características naturalezas. Atender a estas naturalezas es el único rito que se nos pide en nuestro camino de “realización”, de transformación de nosotros mismos en la realidad que nos asombra.
Hablamos de coexistencia y por tanto de corresponsabilidad.

Pero ¿qué entiendo por haiku de lo Sagrado?

Para mí, es el resultado de una experiencia conmovedora al entrar en contacto con ese “espacio misterioso e inconmensurable” que es la Naturaleza y que enraíza con una forma de expresión atávica ligada de alguna manera,  a esos poemas breves primitivos que no utilizaban la abstracción si no la concreción.

Es contactar en silencio con el Silencio, atenta y abierta para que lo que ocurre - y siempre está ocurriendo-  pueda resonar. Pero ¡cuidado! sin expectativas, sin avaricia. No como una coleccionista o una cazadora de haiku. Si lo acechas es probable que no lo encuentres.

Para  conocer y por lo tanto amar el haiku,- como bien apunta José María Bermejo en su prólogo de Instantes- has de acercarte  a él con la misma actitud que Sen no Rikyû exigía para la Ceremonia de Té :
Con wa, armonía; kei, respeto; sei, pureza y jaku, quietud.
Casi nada… Y ahora me surgen las lógicas preguntas: ¿Qué tiene de armonioso una autovía? ¿Qué respeto mostramos cuando destruimos un río y condenamos a muerte a sus habitantes para pasar un oleoducto? ¿Qué pureza dejamos tras el paso de un pozo de fracking por el bosque, por la tierra violentada? ¿Qué quietud se respira en una ciudad en hora punta? Es más, en esta sociedad que se auto proclama civilizada, ¿se valoran estos principios?

El haiku nos da la oportunidad de pisar con suavidad la tierra y dejar una huella pacífica a nuestro paso.

Rayo en la noche; 
la cabra tensando 
su propia soga.
Sergio Pinteño (España)
sol de noviembre.
de una tumba a otra
hilos de araña
Frutos Soriano(España)

Nubes de lluvia.
Cada tanto la luna
alumbra el cerezo

Mary Vidal (Argentina)

Unas hormigas 
en el racimo maduro. 
Viento del norte
Julia Guzmán (Argentina)

Otro pollo muerto
entre las rocas.
Vuelo de pelícanos

Lester Flores (Cuba)

Viento solano.
Los becerros se embisten
camino al río.
Roberto Miguel Escaño Pérez (República Dominicana)



Mercedes Pérez


miércoles, 28 de junio de 2017

II PARTE Haiku y Holismo: “Todo lo que existe, coexiste” HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL 2ª PARTE (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)



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GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE



Haiku y Holismo: “Todo lo que existe, coexiste”

Me he preguntado muchas veces por esta haiku-pasión sin aparente sentido y las respuestas que han surgido de mis lecturas, conversaciones, experiencia apuntan hacia una forma con la que algunos nos relacionamos con el mundo  y a la que situaría próxima a un enfoque holístico de la vida. 

Personalmente, nada me impide moverme con libertad entre las aguas que surgen de distintos manantiales. ¿Es eso una contradicción? No lo sé. ¿Es malo tener contradicciones? Depende. El alma en su peregrinaje,  bebe de los distintos manantiales para saciar la sed de su espíritu.

Hasta no hace mucho, Oriente y Occidente se relacionaban de forma bien diferenciada con su entorno. Uno lo hace o hacía  en líneas generales, en base a principios que valoran, por ejemplo en el budismo, la eliminación del yo que nos separa del entorno o el cuidado de todos los seres que habitan el universo para no provocar sufrimiento. Como contrapunto, en Occidente ha primado la separación del hombre del resto con una concepción del Yo que ha derivado en la egolatría y creo que todos somos capaces de comprender las consecuencias de ello.

Si vamos más allá de la forma rígida con la que el pensamiento reduccionista encasilla las cosas para que nada se descontrole, veremos que, en el fondo, ese agua es la misma.

Llamémosla Tao, Creación, Naturaleza, Madre Tierra, Pachamama, Tonantzin, Gaia, Ärbol de la Vida,, … Démosle el nombre que más nos guste, pero estaremos hablando de aquello que sostiene la misma realidad más allá de la razón y la religión. Más allá de la utilidad práctica que tengan para el hombre esas aves, ese lirio, ese pino, ese bambú que mencionaron Jesús de Nazaret y Bashô. Más allá de su composición química. Más allá de cualquier análisis que queramos hacer para dominar o comprender eso que late y que se nos escapa, como lo hace nuestra vida, sin que podamos evitarlo.  

Es por ello que creo que en muchas partes del mundo y sobre todo en países de lengua hispana, poetas sensibles a esta vibración han conectado  con el trasfondo espiritual de esta particular forma de poesía originaria de oriente, sin quedarse atrapados en la formalidad de la métrica. El tiempo dirá si estamos o no ante un fenómeno que marque la diferencia en el haiku en Occidente.

No es casualidad que en Cuba, Argentina, Colombia, República Dominicana, España, México, Bulgaria, Canadá …etc.  cultiven un haiku que se mantiene vivo al margen de modas  y que ahonda en el asombro puro de lo que acontece en la Naturaleza. Y mientras esto ocurra, mientras las cosas que parecen no importar a nadie le importen al haiku, hay  lugar para la esperanza.

Me viene a la memoria el Concierto de Haiku Ser Agua que se celebró en 2015 en Colombia y España y que contó con Vicente Haya, Raúl Ortiz y Juan Felipe Jaramillo como “directores“ de esta orquesta tan particular. Una idea maravillosa que aunó “las diversas búsquedas y corrientes creativas que han estado floreciendo en los países de origen hispano con el fin de construir una obra de carácter colectivo”.

En total fueron 31 autores de habla hispana que aportaron 80 haikus afinados de tal manera que “la voz de los haikus elegidos diera la textura y el relieve poético a una creación colectiva que, además de ser presentada en forma de un texto impreso para su lectura, pudiera llegar a ser representada en un escenario en el que la música, los sonidos del mundo y las imágenes visuales se encuentren y se unan para fecundarse y multiplicar su belleza”. Recomiendo su lectura porque es evidente que es un canto a la Naturaleza y por tanto, opino que encarnan el espíritu de lo que se denomina Haiku de lo Sagrado. Facilito un enlace donde pueden acceder a esta interesante información.


Mercedes Pérez

lunes, 26 de junio de 2017

I PARTE HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL 1ª PARTE (ARTÍCULO ESCRITO PARA LA GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE)


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GACETA HELA Nº 34, EL HAIKU A DEBATE



HAIKU DÔ : EL CAMINO DEL HAIKU EN ESPAÑOL  por Mercedes Pérez

“El pino nos habla del pino y el bambú del bambú”,  Matsuo Bashô.

Mirad las aves del cielo, observad los lirios del campo”, Jesús de Nazaret.


“Cuando la sangre de tus venas retorne al mar, y el polvo en tus huesos vuelva al suelo, quizás recuerdes que esta tierra no te pertenece a ti, sino que tú perteneces a esta tierra”,  Nativos americanos.

“Todo lo que existe, coexiste” Leonardo Boff

Cuando hace años tuve el primer contacto con el haiku de lo Sagrado sentí una gran fascinación. Miraba aquel pequeño poema y sólo atinaba a pensar ¿Se puede ser tan pequeño y tan grande a la vez? Mis ojos, asombrados, admiraron esa estética tan particular,  ese espacio en blanco, -aparente vacío o desnudez- que rodeaba un punto de esencia. Un pequeño poema que hablaba de cosas sencillas, de esas “cosas sencillas” que ocurrían en la Naturaleza y  que formaban parte de mi universo interior. ¡Y alguien había escrito sobre ello y lo había compartido en un libro!
Pero quizás lo que más me atrapó fue la condición de que no se trataba de una forma intelectual de poesía, sino vivencial: su objeto “poético” era aquello que conmovía al humano cuando observaba, sin más, el vuelo de los pájaros en cielos abiertos a llanuras imponentes, iluminadas por el sol o blanqueadas por heladas y nieve.
Todo eso que parecía carecer de valor e importancia, que decían había sido creado para ponerlo a nuestro servicio y que por lo tanto era inferior a nosotros, los humanos… todo aquello tenía su espacio sagrado en aquel pequeño poema.
Las criaturas, los ríos, la tierra que estaban siendo mancillados por esa locura institucionalizada a través de siglos de creencias que giraban en torno a la supremacía del hombre sobre todo lo creado, tenían voz propia en el haiku. 

Río turbio… 
En la niebla comienza 
a entrar la luz 
Gorka Arellano (España)

beben los mulos,
la corriente del río
entre sus patas

JL Vicent (España)


sin cambiar la mirada,
cruza el camino un zorro.
casi es invierno

Elías Rovira Gil (España)



Mercedes Pérez

jueves, 25 de mayo de 2017

miércoles, 24 de mayo de 2017

HAIKU "NADIE QUIERE" POR KOTORI




nadie quiere 
a la perra del suicida; 
viento solano 



 kotori 17 



 Nota: Al final, la perrita ha encontrado un hogar donde va a estar muy bien cuidada.

lunes, 8 de mayo de 2017

lunes, 23 de enero de 2017

ADAN EN EL PARAÍSO HABLABA EN VERSO. ANTOLOGÍA DE LA POESÍA PRIMITIVA

"Árbol" de Peter Lik
Amig@s:
He encontrado en internet este prólogo a la "Antología de la poesía primitiva" de Ernesto Cardenal, Ed. Alianza 9788420643892 (8420643890). Seguro que muchos ya lo conocereis, pero por si acaso y como tiene buena pinta, he querido compartirlo con vosotros. Yo voy a ver si encuentro el libro.
El prólogo es un poco largo, pero seguro que le sacais juguillo


Adán en el paraíso hablaba en verso, según una antigua tradición islámica. En realidad el verso es el primer lenguaje de la humanidad. Siempre ha aparecido primero el verso, y después la prosa; y ésta es como una especie de corrupción del verso. En la antigua Grecia todo estaba escrito en verso, aun las leyes: y en muchos pueblos primitivos no existe más que el verso. El verso parece que es la forma más natural del lenguaje.

"Todo indio es un poeta en potencia", dice Grave Day, y podía haber dicho que todo indio es poeta; y lo mismo puede decirse de todos los pueblos primitivos. Jacob Drachler cuenta que en Dahomey la poesía es una ocupación cotidiana, tanto de la gente ordinaria como de los versificadores profesionales. En las islas Andaman todo el mundo compone cantos, aun los niños, dice M. V. Portman. Se dice que todo esquimal sabe danzar, cantar y componer poemas. El padre Charles de Foucauld escribió que entre los tuaregs todo el mundo hace versos. Y también R. F. Fortune nos cuenta que en la isla de Dobu todos componen canciones. Para cada acontecimiento hay una canción, y hay muy pocas imitaciones entre ellos, dice. "Toda mi vida es canto, y canto como respiro", le dijo un esquimal a Knud Rasmussen. En muchas tribus de los Estados Unidos, cualquier hombre o mujer puede componer versos, y muchas veces los poemas han sido improvisados durante la guerra, o en cacerías, o en ceremonias religiosas. El poema La llevada de la estatua fue improvisado por una anciana de la isla de Pascua a Alfred Métraux.

Así como se puede decir que todo primitivo es poeta, también se puede decir que todo primitivo es religioso. Y mucha de la poesía primitiva es religiosa. Según René Guénon, la palabra latina carmen (canto) viene de la palabra sánscrita karma (rito). Y además de la poesía claramente religiosa, existe entre los primitivos otra aparentemente profana y que puede tener, sin embargo, como el Cantar de los Cantares, un sentido místico.

La investigadora y traductora de poesía indígena norteamericana, Mary Austin, dice que hay una clase de poesía común a todas las tribus, y que siempre ha sido considerada equivocadamente poesía de amor profano, pero es en realidad poesía mística: cantos del alma a Dios en la forma del lamento de una muchacha abandonada. Y hablando de los campas del Perú, el antropólogo Stefano Varese ha dicho que muchas veces un canto de invitación amorosa no se limita, en las intenciones del cantor, a una simple declaración sentimental sino que pretende también ser un encantamiento ...

"El indio puede oír el alma", dicen los motilones que andan casi desnudos en las selvas de Colombia. Y los maidu de California del Norte acostumbran a hablar mucho de la "luz interior", y dicen: "No se necesita la luz de las hogueras porque se tiene la luz interior."

Para los indios omahas los cantos penetran en el mundo invisible. Hay cantos que son revelaciones muy personales que ha dado Wakanda (Dios) en la soledad. y según Kenneth Rexroth, la poesía para los indios norteamericanos era algo parecido a los sacramentos o los sacramentales de los cristianos.

Los antiguos nahuas de México consideraban a la poesía como la manifestación de Dios en la tierra. La oración de los taraumaras del México actual es la danza y la música ("oramos por medio del baile y la calabaza", ha dicho uno de ellos). Y su danza dura hasta dos noches. Un indio de la tribu Fox, de Estados Unidos, ha dicho que cuando cantan a Manitú (Dios) él los oye, no puede dejar de oírlos, "es como si estuviéramos cantando en su propia casa". Los pawnees cuentan de un jefe que solía hablar a Tirawa (Dios) en la tormenta, y Tirawa le contestaba tras de las nubes (éste es el autor del poema Los cielos hablan). En cambio, tos amazules del Africa del Sur dicen: "De Unkulunkulu (Dios) ya no sabemos nada. El fue el primer ser; él brotó al comienzo. Nosotros no conocemos a su esposa. Y los antiguos no nos dijeron si tenía esposa." Los pigmeos tienen muchos poemas en que se lamentan porque Dios los ha abandonado. Dicen que Dios al principio vivía con ellos, y los animales eran amigos del hombre. El paraíso en que estaban era la selva. Un día quebrantaron un mandato y Dios dejó de ser amigo de ellos, y se fue río arriba. Este es el relato más antiguo del África, según P. Schebesta que lo recogió.

Los indios sioux dicen que sus poemas los han recibido en sueños. Igualmente los yumas dicen que sus cantos los han recibido en sueños y que se necesita el poder de los sueños para cantarlos. Los guaraníes dicen que sus cantos más sagrados fueron obtenidos en sueños. En las islas Fiji se dice que los poemas son recibidos durante el sueño, en el mundo de los espíritus. En Australia a veces se piensa que los cantos se deben a los antepasados que se les han aparecido en sueños. (De la misma manera, los indios omahas dicen que los dibujos que ellos pintan en sus trajes y en sus tiendas son representaciones que ellos han tenido en sueños, y un pies-negro, al ver un fonógrafo, pensó que su inventor habría soñado ese instrumento.) Los indios arapajos componían sus poemas en trances hipnóticos durante sus Danzas del Espíritu, y también bajo el efecto del peyote. Según los esquimales, los cantos son inspirados por las almas que están en la región de los muertos.

Entre los yaquis, las llamadas "Danzas del Venado" son poemas que constan de dos estrofas: en la primera se describe un suceso del mundo natural; en la segunda, el mismo suceso se repite en un mundo místico, la Tierra Florida, mundo que está debajo del amanecer. Por la poesía y la danza se establece una relación o enlace entre los dos mundos, el mundo natural del acontecer diario y el sobrenatural. Y el mundo natural es presentado como una manifestación del mundo sobrenatural, dice Edward H. Spicer.

En algunas tribus de Estados Unidos el canto es una propiedad personal y nadie puede cantarlo sin el permiso del autor. Dice Mary Austin: "Uno puede regalar un canto a un amigo, o legarlo a la tribu al morir; o uno puede morir sin haberlo cantado a nadie más que a su Dios." También existe entre ellos el Canto de Muerte, que sólo se canta al morir. La misma Mary Austin oyó a un anciano de la tribu yokut cantar su Canto de Muerte:

Toda mi vida
yo he estado
buscando.

Entre los guaraníes, los ascetas y los místicos son los que hacen los cantos. La oración de esos indios es el canto, la danza y la música, dice Alfredo López Austin. La poesía para ellos es dada por la divinidad, y es algo muy personal e íntimo de cada uno. Algunos poseen dos o tres cantos. Los que son más santos poseen muchos más. Para ellos una vida santa está inspirada en las danzas y la música. También dice López Austin que los guaraníes viven con los ojos fijos en el mundo ultraterreno; que su vida aparentemente transcurre en la rutina, pero está cargada de emociones místicas; y que su lenguaje es más apto para el canto y la poesía que para la comunicación cotidiana. En el poema Génesis se describe cómo Ñamandu (Dios) primero creó el lenguaje humano, que participa de la divinidad, después creó el amor al prójimo y los himnos sagrados, y después creó al hombre.
Los indios peruanos escribían sus poemas con nudos de varios colores. Los cantos de los chippewas de Estados Unidos fueron escritos con figuritas grabadas en corteza de abedul. En África los ashanti deletrean sus cantos con toques de tambor. Los ekoi de Nigeria los escriben en una lengua secreta sobre hojas de palmera.

Los huitotos de Colombia tienen cantos muy arcaicos, con palabras que ellos ya no usan y cuyo significado apenas conocen. Estos cantos, dice un misionero, ellos los bailan pintados sus cuerpos de muchos colores, acompañados con tambores y flautas. Muchas canciones de los indios yaquis son tan arcaicas que ni siquiera aparecen en su lenguaje litúrgico. Y los negritos de las Filipinas tienen una liturgia nocturna en un idioma sagrado que ya no es entendido por ellos. En las canciones de la isla de Dobu, las palabras arcaicas y las palabras modernas de lenguas extranjeras están mezcladas con gran libertad. En Australia a veces un canto es adoptado por un pueblo que habla una lengua diferente y que no conoce su significado. Hay indios norteamericanos que tienen poemas compuestos en lenguas secretas. Los yumas cantan con palabras cuyos sentidos ya nadie sabe. Y a los navajos no les importa que un mismo poema tenga dos o tres sentidos diferentes. Los yamanaes de la Tierra del Fuego tienen cantos que son puramente sonidos sin ningún sentido. Esos sonidos pueden significar para ellos diferentes estados de ánimo, como sorpresa o gozo. C. M. Bowra cree que éstos pueden ser los cantos más antiguos de la humanidad.

Entre los guaraníes algunos cantos son asequibles a todo el mundo, mientras que otros sólo pueden ser revelados a los miembros de la misma tribu o a veces sólo a unas pocas personas de mucha confianza. Y además del lenguaje corriente, los guaraníes tienen otros dos: uno es el lenguaje religioso ("las palabras de los situados arriba de nosotros") usado por los ancianos y ancianas que han recibido las comunicaciones de la divinidad; y el otro es un lenguaje secreto del que sólo se han podido averiguar algunas palabras, frases y oraciones, y que se revela únicamente a los iniciados. Y hay entre ellos otra clase de cantos ("los cantos verdaderos") que son ininteligibles aun para sus cantores.

Un anciano misionero e investigador de los tunebos de Colombia, el padre Henry Rochereau, me dio hace algunos años un canto mágico de estos indios que sólo el hechicero puede cantar y nadie puede oír. El padre había oído el canto una vez, escondido detrás de un cuero de res en la choza del hechicero, mientras éste cantaba creyendo que nadie lo oía; copió las palabras, aunque no todas las logró captar bien, y después empleó dos años en su traducción, no estando seguro de haberlas traducido todas correctamente. El canto era en una lengua muy arcaica; y cuando el hechicero se dio cuenta que le habían tomado el canto, huyó al monte y no se le volvió a ver más.

Entre los pieles rojas, los poemas pertenecían a un individuo, clan o tribu. Uno debía pagar si quería cantar un poema ajeno. Entre los chippewas los cantos eran comprados por considerables sumas de dinero. Un indio fiavajo dijo: "Yo siempre he sido pobre. No conozco ninguna canción." En la isla de Dobu el autor de una canción conserva sobre ella sus derechos y no puede usarse para el baile sin su permiso; aunque después de que se ha danzado esa canción, puede extenderse hasta lugares lejanos llevada en canoas; muchas de esas canciones son de amor y fueron improvisadas por amantes.
Los cunas varían sus poemas cada vez que los recitan. Según ellos, "las palabras de los cantos no tienen por qué ser siempre las mismas", y se gozan en oír las variaciones. Otros pueblos han venido repitiendo por muchos siglos sus cantos sin variación alguna. Según los araucanos, es la tradición oral la que da permanencia al canto: dicen ellos que la palabra escrita se pierde, pero la palabra oída dura para siempre. Los koguis de la Sierra Nevada de Santa Marta {Colombia) se enorgullecen de que ellos no han tenido necesidad de inventar la grabadora como los blancos: los cantos los tienen grabados en su corazón. Pero un anciano shamán de los campas del Perú, frente a la grabadora que había grabado sus cantos, preguntó: "¿Cuando yo muera estos cantos van a quedar?"

En algunas tribus se considera que la poesía tiene valores curativos. Los esquimales tienen cantos para calmar la cólera y para apaciguar los vientos. Entre los guaraníes hay cantos poderosos para dominar las enfermedades de la tribu, y aun para matar a los jaguares. El largo Canto mágico para curar la locura de los indios cunas es efectivamente usado para esa curación. En el golfo de Urabá, de Colombia, yo di a un indio cuna el texto de este canto, publicado en cuna por el Museo de Gotenburgo, Suecia, y él me lo agradeció mucho, pues decía que nunca se había podido aprender el canto, que es muy largo.
El "Canto Nocturno" de los navajos dura varios días con sus noches. 
Pero generalmente los poemas primitivos son muy breves. Entre los chippewas hay poemas que son sólo de dos palabras. Según unos indios norteamericanos, los cantos de los blancos "hablan demasiado". Y un indio papago dijo a Ruth Underhill: "Nuestros cantos son tan cortos porque sabemos mucho." Una vez, el padre Cesáreo de Armellada, misionero e investigador, dijo a un indio venezolano que sus cantos eran monótonos, y él le contestó: "Menos tonos sabe el sapo, y se pasa las noches cantando."
La poesía primitiva, por lo general, no tiene rima consonante ni asonante. El inca Garcilaso de la Vega decía de la poesía quechua que es libre. Pero con mucha frecuencia hay una "rima" a base de paralelismo o repeticiones. En muchos casos el ritmo es muy acentuado, y entre los indios norteamericanos el ritmo del verso es el del tambor. Palabras y música muchas veces van juntas, y una vez Natalie Curtis preguntó a un poeta navajo qué componía primero, si la música o la letra, y él contestó sorprendido: "Un canto es palabra con música; las dos cosas van juntas." Muchas veces esta poesía primitiva va acompañada de instrumentos musicales. Y una característica de la poesía primitiva de todos los tiempos es que no está hecha con ideas abstractas sino con imágenes concretas. 


La reunión de la presente antología es una labor de muchos años. He utilizado algunas pocas antologías que han sido hechas, pero principalmente he utilizado muchos trabajos especializados, libros, folletos y revistas de carácter científico, consultados en varias bibliotecas. Generalmente las traducciones las he tenido que retocar un poco, modificando el orden de las palabras por razón del ritmo, haciendo más fluida la sintaxis, dando más claridad o exactitud al verso según las notas u observaciones del mismo investigador, o simplemente dando corte de versos a lo que había sido recogido como prosa. Pues estas traducciones nunca se hicieron con criterio poético, sino con criterio científico. Por traducción con criterio poético no entiendo una que sea más libre o esté más alejada del original, sino una que sea más fiel a la poesía del original. En algunos cuantos casos los poemas me fueron dados por los propios investigadores. Los poemas de la tribu páez me fueron dados por un joven de esa tribu, traducidos por él. Una cantidad considerable de los poemas de esta antología fueron traducidos del inglés. El Canto de la creación de los huitotos fue traducido por Preuss al alemán, y yo utilicé una traducción al español de esa traducción, que encontré inédita y sin autor en la Biblioteca del Museo de Antropología e Historia de Bogotá, haciéndole algunas pequeñas modificaciones basándome en el texto alemán y en el original indígena que también reproduce Preuss. En el caso de dos poemas pawnees yo mismo los traduje de la lengua indígena utilizando un glosario, pues las traducciones estaban muy alejadas del original. Por todo esto resultaba muy complicado dar crédito a las fuentes. He preferido que esta antología vaya sin una sola nota y sin bibliografía. Este no es un libro científico, es un libro de poesía.
Antología de poesía primitiva
• Ernesto Cardenal
• Ed. Alianza
• 200 páginas
• ISBN: 8420643890 ISBN-13: 9788420643892

jueves, 24 de noviembre de 2016

DECIDME CÓMO ES UN ÁRBOL. Marcos Ana 1921-2016 DEP

Decidme cómo es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire.
Recitadme un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre,
decidme cómo es el beso de una mujer,
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo.
¿Aún las noches se perfuman de enamorados
tiemblos de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa?
22 años, ya olvidé
la dimensión de las cosas,
su olor, su aroma,
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque, digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.
Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron.
No puedo seguir:
escucho los pasos del funcionario.

Marcos Ana    (para más información clika aquí)


martes, 15 de noviembre de 2016

sábado, 13 de agosto de 2016

sábado, 2 de julio de 2016