viernes, 12 de julio de 2019

HAIBUN: UN BORDADO DE PÁJAROS POR KOTORI


 fotokotori



UN BORDADO DE PÁJAROS

En las tardes de mayo, mi madre bordaba al sol mientras escuchaba por la Marconi la retrasmisión de los toros de la Feria de San Isidro.
Nuestra gata Sofi se acomodaba en su hombro izquierdo y miraba hipnotizada el hilo que, con un monótono frú-frú,  aparecía y desaparecía de la tela tensada en el bastidor.
Dentro de una caja metálica algo abollada, mamá guardaba entre botones, gomas y corchetes, tijeras de distintos tamaños y función. Era muy cuidadosa con su manejo quizás por el miedo irracional a la mala suerte que traían si, por un descuido, éstas iban a parar al suelo y quedaban abiertas.
La belleza de la luz que caía a raudales sobre el bordado de pájaros centraba la atención de mis sentidos, quizás para abstraerme del disgusto que me producían los sonidos que salían de aquella radio y que me encogía el corazón.
Desde mi inocencia rogaba a San Isidro Labrador que obrara cada tarde de Feria, un milagro con lluvia torrenciales,  como aquél que hizo crecer las aguas del pozo en el que cayó su hijo salvándolo de morir ahogado, y librara así al toro de la agonía de la lidia y al torero de aquella profesión maldita que generaba tanto sufrimiento.
Miraba al cielo esperanzada, con esas nubes de mayo tan blancas, preñadas de lluvia, acumulándose y creciendo. Pero se ve que el santo debía atender a muchos ruegos que le pedían a gritos, más poderosos que los de aquella niña,  que luciera el sol en el albero.




una vuelta al ruedo;
con la tijera cigüeña
recorta el festón




Kotori 2018

2 comentarios:

Paco Ayala dijo...

Sin haberlo vivido así, lo comparto en plenitud. Mi madre no cosía sino para remendar calcetines, o hacer bastillas a la ropa...y la radio era Telefunken, para escuchar no los toros ni el fútbol (¡menos mal!), sino las radionovelas de la tarde, melodramas que no entendía bien pero que me suscitaban tristezas indefinidas. Gracias, semper magistra, por tu bella y redentora escritura.

ADMINISTRADOR dijo...

Gracias por leer la entrada Paco y por comentarla de forma tan cariñosa...Por cierto, también me tragué más de una radionovela: Simplemente María o las recomendaciones de la señorita Francis que resultó ser un hombre jajajajaja.