martes, 31 de marzo de 2020

REGALOS DE VIDA IX Reflexiones en tiempos de aparente oscuridad.





fotokotori



Ahora comprendo cómo se sentían aquellos soldados, aquellas voluntarias que en tiempos difíciles, de guerra y oscuridad, preferían arriesgar sus vidas antes que verse sometidas a la tortura de la inacción.

Comprendo a los ancianos voluntarios de Fukushima que dieron un sentido profundo a su vida y que tuvieron la magnífica oportunidad de “ser útiles”  al ofrecerla para algo más valioso que la propia existencia.

No, no siento miedo por mí. Siento que ya he vivido no una, sino muchas batallas. Pero mentiría si no aceptara que me duelen las posibles pérdidas, las palabras no dichas, el Amor no expresado con la contundencia necesaria para derribar barreras. Me duele imaginar lo que puede no llegar a ser y que temo como a esa conocida ausencia cargada de dolorosa esperanza.

Desterrar del pensamiento, que no del corazón que nada pide, el dolor de las exigencias de mi YO que como madre, como hija, como esposa, como amiga, como amante, reclama hambrienta el pago de facturas que nunca debieron existir.

¡Qué oportunidad maravillosa para viajar al centro del SER, para reencontrarnos con TODO lo que habita en ese espacio virgen e inexplorado!

¡Y qué vértigo da encontrar ahí las respuestas, tan cerca… tan lejos!



Mercedes Pérez kotori

 
 

2 comentarios:

Marisol - avon peru dijo...

Muy cierto, aveces o quizás nunca nos hemos puesto en sus zapatos y no sabemos como se siente.

Quizás nunca lo podamos sentir porque son épocas y circunstancias diferentes.
Pero me siento identificado.

Muy buen articulo.

ADMINISTRADOR dijo...

🙏 gracias por leer y comentar.